El Efecto Pigmalión


Hola, hoy os voy a hablar sobre un fenómeno que personalmente me ha hecho reflexionar tras ver un anuncio en televisión.

Aquí os dejo el anuncio que os comento.

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La expresión “efecto Pigmalión” tiene su origen en la  mitología griega. Pigmalión era un escultor que se enamoró de Galatea, una de sus obras. Actuó como si se tratara de una mujer real hasta que Afrodita, la diosa del amor, le dio vida.

El efecto Pigmalión es una expresión que se usa en psicología y pedagogía para explicar el impacto que las previsiones o profecías positivas o negativas tiene sobre la persona que las recibe. “Te vas a caer” o “Seguro que lo haces muy bien” son dos expresiones que tienen un gran efecto en nuestra propia confianza de lograr un objetivo (la primera expresión mina nuestra seguridad, la segunda la impulsa) y nos predispone a fracasar en el intento (la primera de las expresiones) o a alcanzar el objetivo (la segunda de las expresiones). También podemos hablar de “profecías autocumplidas”, que son expresiones que incitan a las personas a actuar de manera que lo que anuncia la profecía se cumpla. Por ejemplo, si decimos a nuestro hijo: “Nunca te esfuerzas por nada”, conseguiremos minar su autoestima y hacer que, efectivamente, solo se esfuerce para ajustarse a la etiqueta que le hemos asignado.

“Hay una responsabilidad ineludible en cómoel-efecto-pigmalion (1) hablamos, en cómo tratamos a los demás, porque nuestras palabras tienen más poder de lo que nunca habíamos imaginado. Cada día tienes la opción de cortar las alas a los demás hablando de miedo e incertidumbre. O puedes dejar que tus palabras les impulsen a sus metas confiando en la capacidad infinita que hay dentro de todo ser humano”, nos dicen en este anuncio. Pues bien, ¿qué efecto queremos que nuestras palabras y nuestros actos tengan en nuestros hijos? Tengámoslo siempre en cuenta.

¿Y vosotros qué opináis, creéis que las expectativas que están puestas sobre vosotros os influyen?

 

Mónica Moreno

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