El poder sanador de estar solo.


 

“La capacidad de estar solo es la capacidad de amar. Puede que te parezca paradójico, pero no lo es. Es una verdad existencial; sólo aquellas personas que son capaces de estar solas son capaces de amar, de compartir, de llegar a lo más profundo de la otra persona; sin poseer a la otra persona, sin depender de ella, sin reducirla a una cosa, y sin volverse adictos a ella. Permiten que la otra persona tenga total libertad porque saben que si se marcha, ellos seguirán siendo tan felices como son ahora. La otra persona no puede arrebatarles su felicidad, porque no es quien se la dio.

-Osho-

 

 

 

Aprender a estar solo es fundamental en la vida. Es una forma de reafirmarte en tu propio amor interno. Es muy común que, cuando estamos en una relación nos comprometemos tanto con la otra persona, a veces olvidamos que somos seres individuales y que tenemos vidas separadas. Y por lo general el tiempo libre que tienes cuando estás en una relación lo compartes con tu pareja y el tiempo para uno mismo tiende a descuidarse un poco, merece la pena aprender a cuidar de uno mismo porque si tú no cuidas de ti, nadie lo puede hacer. Tienes que aprender a cubrir tus propias necesidades. No somos medias naranjas, somos naranjas enteras.

 

Huir de la soledad

Muchas personas, con tal de evitar la soledad, llenan su vida de actividades o buscan y mantienen relaciones sin sentido solo para estar con otras personas que llene este vacío emocional.

A menudo, el miedo a la soledad también es la consecuencia del temor que uno tiene a enfrentarse con uno mismo simplemente han perdido la costumbre de encontrarse en un “cara a cara” consigo mismos., con sus pensamientos, temores, dudas y frustraciones.

Algo de lo que hay que hacerse conscientes es de que actividades y que relaciones mantenemos realmente por placer y cuales mantenemos simplemente para evitar estar solos.

Es importante tener en cuenta que aprender a estar solo no quiere decir aislarse o encerrarse en uno mismo. Es sano poder estar solo y poder disfrutar de uno mismo, pero también las relaciones con las demás personas deberían ocupar un lugar prioritario y son necesarias para el ser humano. Necesitamos a otro para saber más sobre nosotros mismos,  porque sin el otro no sabríamos quiénes somos. Cuando reconocemos que podemos vernos en los demás, cada relación se convierte en una herramienta de crecimiento.

Disfrutar de la la soledad, puede ser una oportunidad para encontrarnos, puede aportar también grandes beneficios. Estar sólo realmente te da la oportunidad de descubrirte y reconectar, contigo mismo . Solo tienes que dejar de verlo como algo malo y empezar a aprovechar lo mejor de ello. Tienes tiempo para seguir tus metas. Indagar en lo que realmente quieres en tu vida, en si estás satisfecho  a nivel laboral, puedes pensar y meditar sobre cuáles son aquellas cuestiones que realmente te importan.

 

La vida sólo se puede entender mirando hacia atrás, pero sólo se puede vivir mirando hacia delante.

Nos resistimos a ver la gran oportunidad que la vida nos pone delante cuando hay una ruptura de pareja , nos resistimos a evolucionar y expandirnos hacia una mejor versión de nosotros mismos y nos quedamos encallados en el apego. El apego surge de la dependencia, de proyectarnos en el otro y verlo como una solución a nuestras necesidades, de sentirnos carentes y sentir que el otro nos completa. Las personas dependientes no viven de verdad su propia vida porque se centran de una forma desmedida en los demás.  Mi experiencia personal me ha llevado a darme cuenta de que yo necesitaba estar sola, que me había perdido a mí misma. Que necesitaba  identificar todos esos comportamientos para posteriormente atreverme  a abandonarlos.

Si miro atrás, veo que estaba sola y perdida, y aun así supe sacar la fortaleza para quedarme sola, la entereza para encontrarme.  Comencé  a mirar dentro en lugar de seguir buscando fuera. Tuve el coraje de emprender un trabajo interior que sólo la soledad hace posible. Esta decisión me permitió crecer y fue el primer paso de un profundo proceso de crecimiento personal que me llevó a aprender a amarme a mí misma.

No te puedes sentir solo, si AMAS a la persona con la que estás cuando te encuentras en soledad.

Si estás viviendo un momento de soledad no te resistas. Si no te opones, y dejas de aferrarte  a lo externo, te darás cuenta de que la soledad puede ser una gran bendición, pues sólo ella puede regalarte los mejores momentos de conexión contigo mismo,  no será el fin del mundo, será el inicio de uno mejor.

…Y como dice Osho:

– Quien no sabe estar sólo, depende del otro y eso no es AMOR. Sólo aquellas personas que pueden estar solas son capaces de AMAR.

 

Mónica Moreno.