¿Eres consciente de tu SUPERPOWER?


 

Hemos escuchado muchísimas veces hablar de la autoestima, la desvalorización y el poder personal. Algo de lo que no nos damos cuenta es que a veces, somos nosotros mismos los que estamos entregando nuestro poder.

Gran parte de nosotros, hemos depositado nuestro poder personal, nuestro “Superpower” afuera. Le hemos entregado nuestra energía, y además hemos cedido nuestro poder, a lo que nos dijeron que somos, a las creencias impuestas, a las personas que nos rodean, a las figuras de autoridad, a nuestros padres, parejas etc.

Entregar el poder personal al exterior es una elección de la que debemos hacernos responsables y conscientes. Para poder relacionarnos  con otros, y no proyectar fuera nuestra incapacidad de tener el control sobre nuestras propias vidas. Este es realmente nuestro Súper poder.

 

 

 

¿De qué manera cedemos nuestro poder?

 Cedemos nuestro poder personal porque desconectamos de nosotros mismos y ponemos el foco fuera. En qué esperan los demás de nosotros.

Cedemos nuestro poder en cada renuncia a decir lo que pensamos, lo que sentimos o lo que deseamos sinceramente.

Cedemos nuestro poder cuando olvidamos quiénes somos, cada vez que elegimos no tener en cuenta nuestra intuición y nuestra coherencia interna.

Cedemos nuestro poder  en cada silencio, cada vez que no decimos que queremos, cada vez que somos falsos, cada renuncia concreta, desconectamos de nuestra propia esencia, de nuestro Ser.

Cedemos nuestro poder cuando vivimos tan deprisa y tan distraídos que nuestras necesidades  no tienen espacio en nuestra vida. Cuando no estamos conectados con nuestras emociones.

Cedemos nuestro poder cuando intentando evitar el dolor, construimos máscaras de felicidad, fuerza o seguridad, creyendo que es la solución. Pero nuestra propia mentira emocional nos impide sentirnos realmente felices.

Cedemos nuestro poder cada vez que permito que las acciones de otra persona desequilibren mi estado anímico estoy cediendo mi poder, mi poder de elegir cómo quiero SER en relación a un determinado evento o persona.

 

Este modo de vivir y estar hacia fuera permanentemente, de renunciar a nosotros mismos, sin escuchar qué nos sucede, qué soñamos, que queremos,  qué opinamos… nos debilita.

Si realmente somos personas que tienen poder sobre sí mismas, entonces podremos aceptar que nadie puede obligarnos a hacer nada que no queramos, ni lastimarnos sin que se lo permitamos. No hay nada que estemos obligados a hacer, sino que ELEGIMOS hacerlo, porque siempre hay opciones, y tú siempre tienes el poder e elegir.

 Ojo! También hay que estar muy atentos a qué permitimos, poner atención en que dinámicas  estamos alimentamos, que límites no sabemos poner.

A veces tenemos que simplemente irnos de una relación cuando nuestros límites no son respetados. Cuando no nos sentimos valorad@s, si nos quedamos en este tipo de relaciones,  también estaríamos cediendo nuestro poder personal. Esa también sería nuestra responsabilidad.

En las relaciones, para mí,  no hay buenos ni malos, simplemente, pon atención a  si te funciona o no te funciona. Recuerda que cada uno lo hace lo mejor que sabe en cada momento.

Tu Poder Personal es tu fuerza vital, es la seguridad en ti mismo, la que te hace respetarte, la energía que te nutre de capacidad de ser quien eres, que te da la fuerza de expresar tu autenticidad y crear tu propia vida.

Tu Poder Personal habita dentro de ti, puedes estar completamente segur@ de ello, sólo tienes que atenderte, tienes que escucharte, darte la oportunidad y darte la importancia que tienes.

 

Si necesitas descubrir tu poder personal, estaré encantada de acompañarte. Sólo tienes que ponerte en contacto conmigo.

¡Vamos a por tu SUPERPOWER!

Un saludo!

Mónica Moreno.