La sinceridad con uno mismo


 

 

“Para observarse a sí mismo, es necesario la sinceridad consigo mismo. Esto es muy difícil.
Nos hemos acostumbrado a no mirarnos en profundidad porque tenemos miedo de ver nuestra insignificancia.
La honestidad podría ser la llave que abra la puerta a mi ser real.”

G. I. Gurdjieff

 

 

 

La palabra sincera, viene de la antigua grecia y quiere decir sin máscara.
Cuando éramos pequeños, nos dimos cuenta de que para ser aceptados en nuestro entorno teníamos que ser de una forma determinada. Algunos de los rasgos de nuestra personalidad sencillamente no encajaban en lo que se esperaba de nosotros. Por eso tuvimos que ocultarlos tras máscaras, para que no ocurriera lo que tanto temíamos,  ser rechazados.

Por otra parte, en nuestra niñez, nos enseñaron que debíamos ser sinceros, se premiaba la sinceridad, pero… ¿a cuántos de nosotros nos enseñaron a ser sinceros con nosotros mismos?

Aprendimos a fallarnos a nosotros mismos con tal de contentar al exterior, para así asegurarnos el amor y la aceptación de los demás.  No comprendemos o no queremos ser conscientes de que a los únicos que engañamos es  a nosotros mismos.
No somos conscientes de que reprimimos ciertas emociones, porque éstas no son políticamente correctas. Decimos entonces que entramos en incoherencia emocional, porque lo que pensamos, decimos, sentimos y lo que hacemos no está en coherencia con lo que realmente queremos hacer, sentir y pensar.

Cuando ignoramos las señales de nuestro corazón, nuestras emociones, aquello que sentimos, esas señales van perdiendo intensidad. Entonces, funcionamos con el piloto automático, con nuestras creencias y otros patrones de comportamiento. Estamos actuando de forma incoherente. Lo hacemos porque no queremos cambiar, no sabemos cómo o tenemos miedo de lo que pueda ocurrir. Cambiar puede ser difícil, como ya lo decía Carl Jung: “la gente podrá hacer cualquier cosa, no importa cuán absurda, con el fin de evitar enfrentar su propia alma”.

Creemos que tenemos toda una vida por delante para ser coherentes, que si no hacemos lo que queremos no pasa nada, que ya lo haremos más adelante. Pero, permíteme decirte que las personas que comienzan a dar el paso de vivir en coherencia son más felices y plenas, viven el momento presente con mayor intensidad, se sienten más seguras de sí mismas, con una autoestima fortalecida y con más ganas de llevar a cabo todos sus sueños.

 

Es necesario VIVIR EN COHERENCIA.

Todas las grandes tradiciones espirituales hablan de la importancia de vivir en coherencia. Vivir en coherencia no es más que: que lo que sientes, dices y haces estén en armonía.
Significa un alineamiento entre tu cabeza y tu corazón, de modo que le estés dando una orden coherente al universo.
Ser coherente es una filosofía de vida, una forma de pensar, sentir y hacer acorde con nosotros mismos, en equilibrio con nuestro ser.
El mundo, es el reflejo de lo que somos y cuando nos suceden situaciones que reflejan nuestro interior más profundo, la vida, nos está diciendo que aún hay cosas que no hemos aprendido, y nos envía de diferentes maneras lo que todavía no hemos podido resolver dentro de nosotros mismos….Culpamos al exterior, cuando en realidad es que somos  nosotros mismos nuestro principal obstáculo.
Todo lo que vivimos en nuestro mundo exterior no es más que una proyección de nuestro mundo interior,  todo lo malo y lo bueno que vemos y sentimos, es porque está dentro de nosotros.
Cuando aprendemos a estar en coherencia con nosotros mismos y aprendemos de lo que nos sucede, nos convertimos en lo que estamos destinados a Ser.
Vivir en armonía es ser tú al 100 %, sin miedo. Vivir en armonía es hacer las cosas que te gusta hacer y experimentar tu plenitud.
Vivir coherentemente implica vencer muchos miedos y resistencias e iniciar un proceso de autodescubrimiento que implica ser honesto contigo mismo, ser fiel a tu esencia y escuchar a tu corazón.
Atrévete a ser TÚ, porque eres perfecto, y en la medida en que te aceptes tal cual eres ganarás el respeto de quienes te rodean…
Así, cuando uno es coherente consigo mismo proyecta esa coherencia al universo y recibe situaciones y experiencias en su vida que vibran al mismo nivel que su coherencia interna.
Ese es el alineamiento energético necesario para poder ser Felices.
Cuando entendemos que somos nosotros mismos los responsables de nuestra vida, procuramos que cada día valga la pena.
Perdonate, aceptate, reconócete y date una nueva oportunidad.

 

Mónica Moreno.